La vida es… gris

Apuntes10.7.05 10:53

Finally, I wish to speak directly to those who came to London today to take life.

I know that you personally do not fear giving up your own life in order to take others – that is why you are so dangerous. But I know you fear that you may fail in your long-term objective to destroy our free society and I can show you why you will fail.

In the days that follow look at our airports, look at our sea ports and look at our railway stations and, even after your cowardly attack, you will see that people from the rest of Britain, people from around the world will arrive in London to become Londoners and to fulfil their dreams and achieve their potential.

They choose to come to London, as so many have come before because they come to be free, they come to live the life they choose, they come to be able to be themselves. They flee you because you tell them how they should live. They don’t want that and nothing you do, however many of us you kill, will stop that flight to our city where freedom is strong and where people can live in harmony with one another. Whatever you do, however many you kill, you will fail.

Ken Livingstone, London Mayor

Apuntes, Hai que botalos29.6.05 15:41

EX

Hai que botalos -> Misión cumplida (esperemos).

Apuntes, Hai que botalos24.6.05 16:14

D'Hont Manuel, by Fragagá

D’Hont Manuel está acojonado y se le nota. Las sacas de Venezuela no acaban de llegar, según dice, y a lo mejor no alcanza ese 70 % de votos que le “han confirmado” desde ultramar. Para que no se ponga nervioso y sepa a qué atenerse ante el decisivo recuento del próximo lunes, le dejo aquí un pequeño simulador para que sepa cómo van sus escaños last-minute en Pontevedra y Ourense.

Ánimo, Manolo. Que si esto sale mal siempre quedan las impugnaciones. O un nuevo ‘tamayazo‘.

Apuntes, Hai que botalos22.6.05 16:23

Galicia está que arde, y el blogomillo no es una excepción. Desde los blogs de Martin Pawley y Cesare nos invitan a participar en una cadena humana para demostrar que algo ha cambiado, no sólo en las urnas sino también en la calle. Estáis avisados: el domingo 26 por la mañana vamos todos a Santiago para demostrar que el previsible ‘argentinazo’ no puede acabar con la ilusión de un pueblo para el que, por fin, la primavera está a punto de llegar, aunque sea con una semana de retraso.

Apuntes, Hai que botalos5.6.05 12:12

Tú sí que eres asqueroso, Manolo.

José Luis y su trombón, en estado puro.

El fin de los tiempos, by Ana Crespo

Apuntes13.5.05 21:42

Icy night, de A. Stieglitz

Esta tarde entré en el Reina Sofía a pasar el rato; allí conocí a Alfred Stieglitz. Maestro y pionero de la fotografía de principios del siglo XX, su obra constituye por sí sola un inmejorable testimonio de esa Nueva York ilustrada y cosmopolita, desbordante de vitalidad, que deslumbró a los artistas europeos que la visitaban entonces. En torno a Stieglitz se reunieron algunos de los artistas europeos más importantes de su época, como Matisse, Braque, Rodin o el mismo Picasso. Entre otros méritos, tuvo el de lograr para la fotografía un reconocimiento pleno entre las artes, al mismo título que la pintura o la escultura.

Sus instantáneas de la ciudad tienen la rara facultad de humanizarla y comprenderla como a una vieja amiga. Paradójicamente, los retratos de sus amigos pintores adolecen de cierta distancia y frialdad, como si retratara catedrales. Sólo se libran de esta característica las distintas composiciones realizadas en torno al cuerpo de su esposa, la pintora Georgia O’Keefe, donde los primeros planos de sus pies, manos y pechos traducen el delicado homenaje de un hombre apasionado a su compañera.

En cualquier caso, me quedo con sus imágenes de la ciudad adormilada, misteriosa y envuelta en la niebla, como una amante desconocida a punto de revelarte sus secretos.

Apuntes cinéfilos5.5.05 15:15

Clément Mathieu, músico y educador
Los niños del coro (Les choristes, Christophe Barratier, 2004)

Siempre me ha fascinado la enorme habilidad del cine europeo para producir películas bon enfant, tiernas e ingenuas. Películas aptas para todos los públicos, destinadas a arrastrar las buenas conciencias hasta la taquilla y despertar la simpatía del cinéfilo harto de las extravagancias almodovarianas, los desvaríos de David Lynch y el exotismo asiático. Dentro de esta tradición, y sin remontarnos a la noche de los tiempos, podemos mencionar títulos tan renombrados como Cinema Paradiso o La vida es bella.

Los niños del coro es una más que digna sucesora de estas aclamadas películas. En esta historia de pequeños ruiseñores marginales se reúnen varios de los ingredientes presentes en muchos otros grandes éxitos del género: los niños como coprotagonistas, la localización en épocas traumáticas para Europa como la Segunda Guerra Mundial o su inmediata posguerra, el protagonismo de un actor maduro y solvente (impecable Gérard Jugnot en este caso, al igual que Roberto Benigni o Philippe Noiret en su día), una cuidada banda sonora y, sobre todo, un guión destinado a llevarnos de la mano a través de las alegrías y las penas hasta el previsible happy ending.

La receta es muy sencilla pero casi siempre funciona: el resultado suele ser una película taquillera, exportable, altamente premiable y, sobre todo, bonita. Porque ése es el calificativo más adecuado para Los niños del coro, no nos engañemos. No se trata de una película innovadora o proclive a la reflexión filosófica. Simplemente es una película que nos regala un par de horas de buenos sentimientos y ternura a raudales. Algo que, en los tiempos que corren, ya no está nada mal.

Relato abierto 11:25

Recuerdo perfectamente cuando pronuncié su nombre por primera vez. Afuera llovía con furia, como si el océano quisiera entrar por la ventana en aquella oscura mañana de otoño. Era mi primer día en la escuela.

“Lobeira Alonso, Laura”

Mi lengua se deslizó voluptuosa, acariciando mi paladar. La sensualidad de los fonemas palatales, estudiada desde los albores de la filología, empezaba a ejercer su embrujo sobre mí.

“Presente”

Levanté la cabeza, y mi mirada tropezó con una mano tímidamente alzada, dos ojos verdes, una sonrisa casi infantil. Tenía quince años, estaba sentada en primera fila y el uniforme del colegio realzaba la delicadeza de su frágil figura. Correspondí como pude a su sonrisa amistosa y, un poco turbado, volví al papel que tenía entre las manos para seguir leyendo en voz alta:

“López Caneiro, Iván”

Tu vozarrón me sorprendió en mis pensamientos. Me erguí rápidamente a ver de donde salía. Justo detrás de Laura. Mirada bovina, mejillas encendidas, una mano gruesa apuntando al techo. Te miré con desprecio, como si diseccionara a un enorme sapo.

Sonó el timbre y empezó la estampida. Laura recogió sus cosas pausadamente; fue la penúltima en salir. Detrás ibas tú, sin perder detalle de sus movimientos. Nuestras miradas se cruzaron. Aún no lo sabía, pero entonces ya había empezado a odiarte.

Apuntes4.5.05 22:21

“[La razón de este rechazo a la propuesta catalana de financiación] hay que buscarla en los aparatos administrativos del Estado español, en los que la aristocracia funcionarial madrileña actúa como una ‘costra’ y nos ataca por miedo a perder sus privilegios.”
[…]
“Esta costra de altos cargos funcionariales están acostumbrados a chupar del bote y son totalmente improductivos porque viven sólo de las decisiones que se toman desde Madrid.”

Joan Puigcercós, portavoz de ERC

“¿No le da vergüenza a quien tiene un 119% de PIB decirle al que tiene un 60% del PIB que ya está bien de vivir del subsidio. ¿No le da vergüenza? ¿Se puede ser tan cretino?”
[…]
“Que se metan los cuartos por donde les quepan.”

Juan Carlos Rodríguez Ibarra, presidente de la Comunidad Autónoma de Extremadura

“La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.” (Artículo 2)
[…]
“Con el fin de corregir desequilibrios económicos interterritoriales y hacer efectivo el principio de solidaridad, se constituirá un Fondo de Compensación con destino a gastos de inversión, cuyos recursos serán distribuidos por las Cortes Generales entre las Comunidades Autónomas y provincias, en su caso.” (Artículo 158, apartado 2)

Constitución española

“Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.”

Dicho castellano

“Si los españoles habláramos sólo y exclusivamente de lo que sabemos, se produciría un gran silencio que nos permitiría pensar”

Manuel Azaña

Apuntes, Hai que botalos 11:21

El gran lagarto

Eternamente agradecido a los chicos de Arredemo por sacar a la luz el terrible secreto. Detrás del Photoshop electoral se esconde una realidad digna de una peli de terror de serie Z: Fraga es el líder de un ejército de grandes lagartos espaciales que han invadido Galicia con la intención de agotar todos sus recursos y esclavizar a sus habitantes.

Por fortuna, la resistencia ya está organizada. El 19-X se librará la gran batalla, de la que depende el futuro del planeta Galicia. Hasta entonces, ten cuidado: los invasores vienen a por tu voto.